Cultura

Panamá posee una multiplicidad cultural que lo hace único en la región, uno de los mayores contribuyentes a esta riqueza cultural es la presencia constante de visitantes de todas partes del mundo. El origen de esta singular mezcla cultural es sin duda la característica de cruce de caminos que constituye el país. Además, la intensa relación de Panamá con el mar hace que sea muy similar a una isla del Caribe.

Al ser un punto de encuentro y un lugar de paso, esta pequeña franja de tierra se considera un verdadero crisol de razas. Con casi 4 millones de habitantes, su población se suma el 65% de mestizos (mezcla de amerindios y blancos) y mulatos (blancos con negro), el 14% de negros, 10% blancos, amerindios 8% (indígenas) y un 3% de las personas son de variados orígenes étnicos.

Esta mezcla es particularmente rica, ya que si bien se trata de orígenes culturales y tradiciones muy diversas, la mezcla ha sido estimulada por una atmósfera de tolerancia y armonía que siempre ha reinado en el territorio.

La cultura panameña es un híbrido de las culturas de África, la cultura nativa de Panamá, y la cultura europea – específicamente español. El folclore local puede ser experimentado a través de una multitud de festivales, bailes y tradiciones que se han transmitido de generación en generación.

La cocina de Panamá es tambien una mezcla de estas tres influencias. Las técnicas, los platos y los ingredientes reflejan su población diversa. Dado que Panamá es un puente entre dos continentes, cuenta con una gran variedad de frutas tropicales, verduras y hierbas que se utilizan en la cocina local.

Los alimentos típicos panameños son de sabor sutil, sin el picante de algunos de los vecinos de América Latina y el Caribe de Panamá. Los ingredientes comunes son el maíz, el arroz, la harina de trigo, plátano, yuca (mandioca), carne de res, pollo, cerdo y mariscos.